ChatGPT crea tu CV por ti: ¿un arma de doble filo?
En las últimas semanas se han viralizado multitud de vídeos y noticias que explican de manera detallada cómo hacer que ChatGPT se encargue de elaborar nuestro curriculum.
Todo comienza una vez iniciamos sesión en ChatGPT: Facilitamos, por un lado, los requisitos del puesto de trabajo al que se desea aplicar y, por otro, nuestros datos personales, experiencia laboral, estudios, certificaciones, habilidades, etc.
¿Y después? ¿Cuándo sucede la “magia” de la que todo el mundo habla?
Cuando la Inteligencia Artificial, después de adaptar los datos personales suministrados con los requerimientos solicitados, genera de manera automática un CV claro, conciso y que refleja las mejores cualidades del candidato en relación con las características de la vacante ofertada.
Hasta aquí, todo perfecto, como si de una película de ciencia ficción se tratara, en la que las máquinas hacen y deshacen todo por nosotros, sin que nos preocupemos absolutamente de nada.
Pero en este punto, abrimos varios debates:
En primer lugar, se ha demostrado que no podemos confiar al 100% en este tipo de tecnologías. No son perfectas y cometen errores. Recordemos que se trata de un software de aprendizaje automático y como tal, alguna que otra vez es posible encontrarse con erratas y fallos garrafales.
¿Solo eso? ¿Las faltas de ortografía?
No. Y aquí entran en juego otras discusiones que preocupan bastante. Se rumorea que muchas personas podrían ver en riesgo su puesto de trabajo a causa de la Inteligencia Artificial. Tú qué crees: ¿podría ChatGPT acabar sustituyendo la creatividad y las aportaciones del ser humano?
¿Y en el ámbito de los procesos de selección? Si ChatGPT escribe todo por un candidato y este ya no pone nada de su parte, nos preguntamos ¿cómo va a defender este su curriculum y las habilidades que sustentan cada experiencia laboral anterior? ¿Dónde quedan las soft skills de las que tanto hablamos y que se valoran cada vez más?
Porque sí, sobre el papel queda muy bien un CV claro y estéticamente cuidado gracias a la IA, pero es en la conversación con headhunters, RRHH y potenciales reclutadores donde llega el momento de la verdad. Y es que, al final, no solo es lo que estás diciendo, sino cómo lo dices. La actitud, la comunicación, lo que aportas en ese encuentro y la mochila que todos vamos llenando con cada una de nuestras experiencias y capacidades profesionales no es algo que ChatGPT pueda sustituir. ¿O vas a enviar a un avatar a la entrevista?